La planta de la patata.

Cuando la planta de la patata llegó a Europa procedente de América, no tuvo una buena acogida. Estaba muy extendida la creencia de que se trataba de una planta no comestible.

La verdad es que algo había de cierto en esa creencia: la parte externa de la planta (hojas, tallos, flores,...) contiene una sustancia que si se ingiere, puede resultar perjudicial para nuestro organismo. Sin embargo, al ser un tubérculo y estar bajo tierra, la patata no contiene esa sustancia; es más, resulta muy beneficiosa por la gran cantidad de vitaminas y minerales que aporta.

Historia de la patata.